“No ha sido una casualidad – AFEV” por Nathalia Ascanio

Nathalia Ascanio es voluntaria del proyecto enTàndem desde enero del 2016 y fue una de las tres voluntarias que fue a recoger el segundo Premio Nacional al Voluntariado Universitario de la Fundación Mutua Madrileña en Madrid. Publicamos el texto muy potente que escribió donde comparte su visión acertada de la tarea de enTàndem recordando la esencia de este proyecto que moviliza cada año más de 120 voluntarios y técnicos.

 

“El pasado 21 de abril el proyecto enTàndem y la asociación AFEV fueron galardonados con el segundo Premio Nacional al Voluntariado Universitario, concedido por la Fundación Mutua Madrileña. Un premio que reconoce una trayectoria de lucha incansable contra la desigualdad y el fracaso escolar en la infancia y en la juventud en la provincia de Barcelona.

AFEV, Association de la Fondation Étudiante pour la Ville, nació en Francia en el año 1991 con el objetivo de luchar contra la relegación de los barrios populares del país. Veintiséis años después, AFEV se ha convertido en un referente en materia de acción social, haciendo presencia en más de 330 barrios, gracias a proyectos como L’Observatoire de la responsabilité sociétale des universités el cual, de la mano con UNICEF, incentiva la participación social de universidades francesas y catalanas.

Para AFEV, el objetivo no es sólo brindar cobertura y atención tanto a niños como a jóvenes que injustamente viven en riesgo de exclusión social, sino también promover el gesto solidario de las universidades, mediante la captación de estudiantes voluntarios y su posterior formación en materia de gestión de conflictos en la infancia y juventud. Con ello se pretende crear vínculos que rompan con las estereotipadas y dañinas divisiones sociales, mientras que se pone de manifiesto la figura del estudiante como un referente en la lucha contra el fracaso escolar, el cual se da incluso en niños de muy corta edad.

Esta iniciativa supone, pues, la inclusión en la sociedad no sólo de las personas más vulnerables, sino también de colectivos que, aun tratándose de jóvenes universitarios, muchas veces requieren de experiencias como estas para desarrollar valores tan importantes y tan necesarios hoy en día como lo son la empatía, la tolerancia y la solidaridad.

AFEV y enTàndem son, pues, un proyecto conjunto que lucha contra la lacra de la desigualdad de oportunidades, contra la indiferencia y la inexplicable insuficiencia en las actuaciones de las políticas públicas. Un proyecto que impulsa el desarrollo infantil a la vez que sensibiliza y enriquece a quienes formamos parte de él, desde el momento en que nos convertimos en testigos del progreso que cada uno de los niños y jóvenes atendidos experimenta ante nosotros, sólo por el hecho de ser escuchados y valorados.

Cultivar la humanidad y la sinergia, en un mundo donde aparentemente se nos sugiere que construyamos muros absurdos entre nosotros, es una necesidad. Cuando una sociedad ve normal o inevitable que niños y adolescentes sean privados de sus derechos, bien sea en nuestra nación o en el rincón más remoto del planeta, y que por tanto vivan bajo circunstancias difíciles o traumáticas desatendidas, no sólo ellos están pagando un injusto y prolongado alto precio, sino también la propia sociedad; y una sociedad, una nación, sin lugar a dudas, vale según como trate a sus niños.

Por tanto, que AFEV haya sido premiada a nivel nacional no ha sido una casualidad, ha sido un merecido gesto de reconocimiento ante una labor que realmente no debería de existir si quienes nos representan a nivel gubernamental fuesen capaces de gestionar adecuada y justamente, no las políticas, sino los derechos de las personas, los cuales no deben ser una cuestión dejada al azar, sino algo inalienable de todo individuo por igual.”

Texto original disponible aquí